Los Tele(ñe)cos de Atencion al Cliente

No me cabe duda de que mi boca es pequeña. Es muy tímida y no le gusta mucho hablar, ni mucho menos quejarse. Yo pensaba que era mi imaginación, pero ¡que va!. No sólo mi boca es pequeña, sino que además me siento pequeño en general. Despues de leer esta entrada de Enrique Dans, no dudo ni un momento de que si a él se le ha quedado cara de pánfilo, a mí, al cuadrado.

Y es que es lamentable que para que no te tomen por el pito del sereno cuando llamas a algún servicio de Atención al Cliente, tienes que ser importante. Si seguís este blog sabréis de mi odisea con Jazztel, pues la cosa no se acabó entonces…todavía estoy en trámites para que me descuenten un router que recibí pero que no había pedido. Pero la historia de los teleñecos (agentes de telecomunicaciones) no acaba ahí. Mi mujer y yo tuvimos que pedir un crédito a Cofidis (sí, ya se que eso es lo último que se debe hacer), pero si haces un contrato en el cual debes pagar una cuota mensual X, que sea X y no X·4. Y si despues de arreglar el zapatiesto y devolverme la diferencia de importes…no quieras cobrarme esa devolución como su fuera una ampliacion de crédito. Bueno, bueno…

Pero es que la Agencia de Corredurias de seguros Segurenguin, le pasa lo mismo. Llevo cuatro meses sin seguro en el coche porque a la agencia se “olvida” pasarme los recibos…Dios mio! ¿A dónde vamos a llegar?

¡¡¡¡¡Enrique hechame un cable, please….!!!!

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